Y llegamos a uno de los "nuevos" héroes de este serial, que hemos incorporado al mismo a partir de este II Gran Torneo Internacional de Moscú de 1935, que también jugó. Se trata de:
18) Mikhail Moiséyevich Botvinnik (U.R.S.S. - 1911-1995).
Lo habíamos dejado siendo una gran promesa al vencer, como ya vimos aquí, a José Raúl Capablanca en Noviembre de 1925, cuando el entonces campeón mundial se trasladó en medio del I Gran Torneo Internacional de Moscú a Leningrado, para ofrecer una sesión de simultáneas a los pioneros de aquella localidad.
En Junio de 1926, Botvinnik ya fue capaz de quedar 2º de su ciudad, por detrás de su maestro, Ilyin-Genevsky.
Tras varios torneos fuertes locales, por fin, ya da el gran salto, jugando del 26 de Septiembre al 25 de Octubre de 1927, por primera vez, en el Campeonato de la U.R.S.S., en aquel momento el V. De 21 maestros participantes, queda ubicado en el 5º puesto, por detrás de Bogatirchuk y Romanovsky, que lo ganaron ex-aequo y de Duz-Khotimirsky y Model.
1928 lo dedica a perfeccionar su juego y al año siguiente, juega la 1ª semifinal del VI Campeonato de la U.S.S.S., pero no logra pasar a la finalísima.
Gana destacado el Torneo de Maestros de Leningrado de 1930, aventajando a una pléyade de buenos ajedrecistas del momento y a finales de aquel año y comienzos de 1931, por fin se impone demostrando una gran potencia ajedrecística en el VIII Campeonato de Leningrado, sacándole 2,5 puntos de ventaja al segundo clasificado, Romanovsky, de un total de 18 participantes.
Seguidamente, ya podemos afirmar que comienza el "show Botvinnik", porque no solo vence en los torneos, sino que machaca a sus rivales (sobre un "limpio" tablero de ajedrez y sin derramar sangre, como hace el salvaje Putin hoy), por lo que aprovechamos antes que nada para seguir reivindicando nuestra frase/clave, que no es otra que exigir un rotundo:
¡No a la guerra invasora en Ucrania!.
De este modo, Mikhail Botvinnik, vence con dos puntos de ventaja sobre el segundo clasificado (Ryumin) en el VII Campeonato de la U.R.S.S. de 1931.
Una instructiva colección llena de maravillosos comentarios.