Mientras nos alegramos de que el excampeón mundial Boris Spassky decida lo que considere mejor para su vida y de paso aprovechamos para desearle una pronta recuperación(!!) en su país natal, estamos al mismo tiempo muy pendientes de que salga (¡por fin a la luz!) su esperada “autobiografía”, que sin lugar a dudas, por venir de quien viene, deleitará a los grandes aficionados al juego-ciencia; seguimos pues ahora ofreciéndoles las mejores partidas del III Torneo Internacional Ciudad de Linares, disputado en 1981 y que comenzó desde entonces a organizar, año tras año, la disputa de los grandes cotejos de ajedrez de finales del S.XX y principios del actual, fundamentalmente porque allí, en el bien llamado “Wimbledon del ajedrez”, se prohibían con gran acierto, en la mayoría de los casos, los empates rápidos que ahora los permite (a nivel de los campeonatos del mundo) una F.I.D.E. “rocambolesca” que tristemente no sabe lo que debe permitir y lo que no.
Como siempre decimos desde aquí a los rectores de la F.I.D.E. para que soslayen esta “lacra” de las tablas anodinas, lo que verdaderamente les hace falta es hacer un curso acelerado de “cultura ajedrecística” para que interpreten después, lo que significa el ajedrez internacional profesional que debe reunir en un solo “YO”, algo de deporte, de ciencia y también de arte (!?) y siempre haciendo que se despleguen en las “partidas oficiales” un alto espíritu competitivo (Kampf- Lucha!- como diría el Dr. Lasker).
¡No hay sino que ver, para no olvidar ni perdonar jamás, aquel vídeo de Ilyumzhínov, presidente de la F.I.D.E., jugando una partida con Gaddafi, líder libio desde 1969 hasta el día en que fue asesinado por su propio pueblo, a finales de 2011!.
Daba la sensación de que ambos nunca habían cogido en sus manos una pieza de ajedrez(??):
Señor Ilyumzhínov, como sabrá por activa y por pasiva, los grandes aficionados no le vamos a dejar utilizar el mundo del ajedrez para ofrecer a la sociedad mundial ese tipo de “funestos” espectáculos. Y es por eso, que usted va a terminar pagando “moralmente” por ello. El dinero no lo es todo. ¡No le quepa la menor duda!. Desde aquí lo contaremos cuando ocurra, para que sirva de ejemplo a los futuros rectores del ajedrez internacional. ¡Tenemos una paciencia infinita!. Al tiempo... .
Linares 1981. En la décima y penúltima ronda se registraron los resultados siguientes tras la primera sesión de juego:
Kárpov-Kavalek, tablas.
Ribli-Spassky, tablas.
Ljubojevic-Bellón, 1-0.
Quedaban aplazadas tras las cinco primeras horas de lucha las partidas:
Larsen-Quinteros.
Christiansen-García y
Portisch-Gligoric.
El campeón mundial se contentó con un rápido empate contra el gran maestro Kavalek.
Kárpov seguía sin correr el menor riesgo en su carrera hacia el primer puesto en el que, se iba a terminar viéndose inquietado, en la jornada de clausura porque el joven gran maestro norteamericano Christiansen se iba a terminar imponiendo (al día siguiente – un día antes de la última ronda) en su partida mencionada frente a Guillermo García y que vamos a ver a continuación. Aquella victoria hacía que se encontrase sólo a medio punto del campeón.
En la ronda final Christiansen debía jugar frente a Bellón y Kárpov frente a Gligoric, conduciendo las piezas negras los dos aspirantes al primer puesto.





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