domingo, 10 de abril de 2022

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (358)

Y seguía Nikolái Krylenko el alma máter del ajedrez soviético y ministro del dictador Stalin (como también lo es hoy Putin - vil representante de la feroz extrema izquierda comunista -) escribiendo su prólogo del magnífico libro del II Gran Torneo Internacional de Moscú de 1935, que mandó a realizar (con análisis de los maestros participantes) para la posteridad y del que ya hemos dicho, pero no nos cansamos de repetir, "prólogo" que las fuerzas del mal comunistas representadas entonces en Stalin, como ahora lo son en Putin, intentaron arrancar del libro, para que jamás se conociera una palabra legada de lo que ellos calificaron "un personaje traidor" y al que fusilaron sin dotarlo previamente de un juicio justo, típica actitud de los dictadores, que fomentan su poderío en la mentira y en el uso de la fuerza bruta (como ahora en Ucrania).

Por tanto, nos reivindicamos en nuestra frase JUSTA, que lucha contra la terrorífica "extrema izquierda", exactamente igual de peligrosa que la "extrema derecha". ¡Las dos! (que se sepa, por favor):

¡No a la guerra invasora en Ucrania!

"¿Cuáles son los resultados de esta reunión de maestros en el II Gran Torneo Internacional de Moscú de 1935?. Ya se han convertido en propiedad de la historia y ahora son ampliamente conocidos y generalmente reconocidos tanto aquí como en el extranjero". (N.d.l.r.: La "propiedad de la historia" es la que yo estoy usando aquí como mía al objeto de invadir ahora Rusia, pero desde el lado intelectual; forma mucho más elegante de la que utiliza Putin en Ucrania). 

Y acabó Krylenko haciendo un resumen de lo acontecido en el torneo desde la óptica soviética, cosa que por motivos obvios, pues pretendo vivir el certamen como si fuera en directo, me voy ahora a saltar.

Prefiero pues adentrarme, estimados lectores, en el momento previo al inicio. 

El lugar de juego estaba en la majestuosa "Sala de Columnas" del Museo de Artes moscovita cito en Volkhonka. Hoy es conocido como el Museo Pushkin (1799-1837) que fue un poeta, dramaturgo y novelista ruso, fundador de la literatura rusa moderna. Llegó el momento de verlo tal cual los maestros lo apreciaban una vez que dirigían sus pasos hacia la entrada en dirección al magno salón de partidas:

Aspecto exterior del Museo de Artes en Volkhonka, sede del 
II Gran Torneo Internacional de Moscú de 1935.

Se colocaron enormes tablones de anuncios frente al museo, pero la multitud era tan grande que la sala del torneo estaba llena de gente a pesar de los altos precios de las entradas y los lugares frente al museo siempre estaban llenos de público en general.

Antes de que un gong anunciara el inicio de la primera ronda, a las 16,15 h. de la tarde del viernes 15 de Febrero, Capablanca confirmó sus ambiciones de revancha contra Alekhine y la excelente forma en que se encontraba. El Lasker de cabello gris y blanco subió lentamente los escalones y fue recibido, al igual que el resto de participantes, con un fuerte aplauso, aunque aquella atronadora ovación tenía que ver más con su noble historia y sobre todo con su edad, ¡66 años!.

¿Dónde se jugó exactamente el torneo?. Tras realizar las correspondientes pesquisas en mi invasión "intelectual" a Rusia, creo haber encontrado el lugar correcto:


En próximas crónicas, repasaremos las carreras ajedrecísticas de los maestros participantes hasta el momento de empezar este magnífico evento deportivo moscovita, que demostró una cosa por encima del resto: la "lucha" que sea mejor ante un "tablero de ajedrez" que en un "campo de batalla real", donde se derrama sangre de inocentes, como la matanza de civiles ordenada por Vladimir Putin en diferentes lugares de Ucrania, delito por el que pagará.

Queridos amigos, en Ucrania, donde están los valientes héroes de la guerra defendiendo su país de un cobarde usurpador (escondido detrás de las armas) lloran las rosas...
  

Angel Jiménez Arteaga
aarteaga61@gmail.com

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