miércoles, 14 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (9)

Qué bien contó Garry Kaspárov en su primer tomo (de cinco) de la "biblia del ajedrez" titulada Mis Geniales Predecesores, lo que le ocurría a Akiba Rubinstein en aquella época del Gran Torneo Internacional de San Petersburgo de 1914.

Rubinstein (favorito entonces del gran público para ganar el certamen) había hecho tablas con Marshall en la primera ronda y había descansado en la segunda, para enfrentarse luego, en la tercera rueda y en partida que aquí nos ocupa, en un duelo categórico, conduciendo las piezas blancas, a otro gran astro del ajedrez, el maestro cubano José Raúl Capablanca.

Para Kaspárov no fue un accidente que Rubinstein no consiguiera ganar una partida tan favorable contra el ajedrecista cubano, pues Akiba era famoso como pensador e investigador, pero su forma conservadora de actuar sobre el tablero, lo hacía inferior a Lasker y a Capablanca (más tarde también le pasaría lo mismo con Alekhine) en los aspectos puramente competitivos.

Así el encuentro Rubinstein-Capablanca, San Petersburgo - Fase Preliminar (3) 1914, tablas en 38 movimientos, se puede seguir aparte de en el libro mencionado de Kaspárov, también en el libro de Lakdawala sobre Capa, así como en el libro de Garry titulado "24 lecciones de ajedrez" y luego apareció un bonito artículo de Keres sobre el final de damas que se dio, en la revista Shajmaty v SSSR nº 3 de 1964 que luego sería traducido en el libro del propio Keres & Kotov, titulado The Art of the Middle Game, en el ilustrativo artículo del maestro estoniano llamado "How to defend difficult positions".

Como no, también lo comentó Tarrasch en el Libro del Torneo y Khalifman en su obra sobre todas las partidas de Capablanca escrito en estilo Informator.

Nosotros, siguiendo fiel a complementar tantos análisis gloriosos, la hemos puesto al módulo informático neuronal "Fat Fritz 2.0", al nivel de juego tranquilo y de perfecta simulación del raciocinio humano (que la F.I.D.E. - Federación Internacional de Ajedrez - en un acto irresponsable burla con mucha frecuencia) de "180 segundos por movimiento y ¡sin finish!" (pues el ajedrez serio, estimados lectores, ni es el ping pong, ni se puede decidir en tandas de penaltys - facetas éstas completamente absurdas para el juego-ciencia, cuando se trata de elegir al "mejor jugador del mundo"):

El gran maestro polaco Akiba Rubinstein en 1914.

martes, 13 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (8)

Tras arrancarle unas tablas a Rubinstein y a Capablanca, en las dos rondas anteriores, Frank Marshall jugó la partida Marshall-Lasker (3) de la Fase Preliminar del Gran Torneo Internacional de San Petersburgo de 1914, que también finalizó en empate.

Lo cierto es que Marshall, tranquilamente, la pudo haber ganado (!?). Lasker pecó al tomar lo que verdaderamente era un "peón envenenado" (el temático de "b2") y por poco, el entonces campeón mundial, no lo pagó caro. 

La partida no es muy conocida, pero por la posibilidad que tuvo el maestro norteamericano de alzarse con el triunfo, bien merece la pena de que hoy en día dé la vuelta al mundo con más frecuencia.

Sólo, aparte de Tarrasch en el libro del torneo, la ha comentado Khalifman en estilo Informator, dentro de su segundo volumen que cubre la carrera ajedrecística de Emanuel Lasker.

El análisis complementario del módulo informático neuronal "Fat Fritz 2.0" (a 180 segundos por movimiento, ¡sin finish!) nos reveló una mejor posibilidad todavía para Marshall en el momento cumbre del enfrentamiento:

(Para leer el pie de la foto, haga "click" sobre la misma):

lunes, 12 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (7)

Siempre admiré a Alexánder Kotov por su mitológica obra "Herencia Ajedrecística de Alekhine" que magistralmente escribió en lo que significaron cuatro volúmenes en España y uno grande y grueso en Alemania, que fue el que yo adquirí en la Librería Catalán de Barcelona en tiempos de Mili (Abril de 1982). Nunca olvidaré como me sentaba entonces en uno de los bancos del Patio de Armas del Regimiento Mixto de Ingenieros en aquellas tardes primaverales, ya estando fuera de servicio, pero con el libro en la mano junto a mi inseparable tablerito de bolsillo que había adquirido en una tienda ubicada en la Plaza de España catalana.

Y hablo de la Herencia, porque fue allí, en el libro núm. II, donde Kotov comentó la partida que hoy nos ocupa, la de la segunda ronda de la fase preliminar del Gran Torneo de San Petersburgo de 1914 entre Alekhine-Blackburne, tablas en 44 movimientos.

También la partida puede seguirse en el libro que escribió sobre Alekhine, el divulgador norteamericano Fred Reinfeld y del que ya hemos escrito en crónicas anteriores.

Y luego este enfrentamiento fue analizado en el fabuloso trabajo biográfico sobre la MUERTE NEGRA titulado "Joseph Henry Blackburne - A Chess Biography" de Tim Harding, de la prestigiosa editorial Mcfarland & Company, Inc., Publishers. 

Como siempre, añadir que la partida también aparece comentada en las obras ya reseñadas aquí de Tarrasch y de Khalifman.

Veamos lo que "calculó" sobre ella el programa informático neuronal "Fat Fritz 2.0" al "aclamado" nivel de 180 segundos por jugada (huyendo de la vehemencia con la que la F.I.D.E. (Federación Internacinal de Ajedrez) actual, trata al ajedrez mundial, tras actuación confusa:

A mis libros los relaciono con momentos de mi vida...

domingo, 11 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (6)

La partida Capablanca-Marshall, San Petersburgo - Fase Preliminar (2) de 1914 - Tablas en 34 movimientos, fue muy disputada y con "golpes y contragolpes tácticos" de gran belleza por parte de ambos contendientes.

Aparte de en los libros de Tarrasch y Khalifman (ya aquí mencionados), se puede también seguir con comentarios, a partir del momento crítico, en el libro de la "desaparecida" Editorial Sopena argentina, titulado "Ajedrez inmortal de Capablanca" de Euwe & Prins y luego se puede ver la partida analizada desde un principio hasta que las tablas fueron ya inevitables, en el libro "Frank Marshall, United States Chess Champion - a Biography with 220 Games" - de Andy Soltis.

Para esta crónica la vamos a ofrecer con los análisis del programa informático neuronal "Fat Fritz 2.0" al mejor nivel posible de cálculo, el de "180 segundos por movimiento":

Foto de la época de Marshall con su esposa e hijo.

sábado, 10 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (5)

No hay nada más gratificante que buscar y buscar entre los diversos libros de ajedrez todas las posibles fuentes en donde aparezcan comentadas las principales partidas de la historia, como la que toca hoy ver aquí.

El encuentro Lasker-Nimzowitsch, San Petersburgo Fase Preliminar (2) 1914 - tablas en 42 movimientos, fue distinguido como uno de los grandes cotejos defensivos de Emanuel Lasker (!?). 

Así en el nº 7 de la revista soviética Sport v SSSR de 1985, Kaspárov la tituló con la paradójica frase "Buen escudo no teme a espada"Este cronista a su vez leyó el artículo completo traducido al castellano en el libro "24 Lecciones de Ajedrez" del propio Garry:

Un libro en donde Kaspárov enseña cosas al "gran público".

viernes, 9 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (4)

Habría que entender al maestro naturalizado inglés, Isidor Gunsberg (1854-1930) cuando aceptó la invitación para jugar en el Gran Torneo Internacional de San Petersburgo de 1914.

A los 59 años, su mejor época había pasado. De hecho, entonces, ya no jugaba apenas al ajedrez, pero quiso despedirse saliendo por la puerta grande del exuberante mundo del tablero donde otrora había rayado a un gran nivel (!?).

Recordemos que fue capaz de hacerle frente al colosal Steinitz en el Campeonato del Mundo celebrado en Nueva York a finales de 1890 y principios de 1891 y donde tras 19 disputadas partidas, sólo perdió por dos puntos de diferencia contra el fenómeno mundial de entonces.

Grabado de Isidor Gunsberg en 1914

jueves, 8 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (3)

La partida de la jornada inaugural Nimzowitsch-Capablanca (1), 0-1 en 42 movimientos, dio la vuelta al mundo por la ejemplar victoria del maestro cubano, entonces con 25 años de edad. Aparte de en el libro del torneo (escrito por Tarrasch) este enfrentamiento también se puede seguir en el tomo I biográfico de Miguel Sánchez, en el libro de Capa titulado Mi Carrera Ajedrecística, en el libro (I) de Varnusz sobre el maestro cubano, así como en el libro del Gobierno de la Isla que homenajeó a Capablanca tras su muerte; también en los que estudiaron la vida y obra del genial ajedrecista, como el de Euwe & Prins, en el de Stahlberg & Monasterio, en el de Panov y en el de Lakadawala. Y como no, apareció comentada en el tomo I de Mis Geniales Predecesores, de Garry Kimovich Kaspárov que dio cumplida cuenta de esta gran partida de corte posicional. Hubo un suplemento de la revista española Peón de Rey sobre Capa, que también la reseñó convenientemente con comentarios. 

Aaron Nimzowitsch, dos años mayor que Capablanca, fue el fundador de la llamada Escuela Hipermoderna y autor de los famosos libros de enseñanza del ajedrez titulados Mi Sistema y La Práctica de Mi Sistema, ampliamente recomendables para el ejemplar aficionado estudioso.

Réplica exacta de las piezas que se usaron en el
Torneo Internacional de San Petersburgo de 1914.

miércoles, 7 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (2)

Las partidas del Torneo Internacional de San Petersburgo de 1914 se celebraron durante seis días a la semana (incluyendo uno de esos días para las partidas que fueron aplazadas) comenzando todas las rondas a las 14,00 h. hasta las 18,00 h. en la primera sesión de juego. Luego vendrían dos horas intermedias de descanso, ¡para cultivar el cuerpo y la mente! y las mismas se reanudaron de 20,00 h. hasta las 23,00 h.

O sea, al día, se dedicaba a la partida 7 horas de juego.

La base principal de esta reglamentación con algún matiz especial, ya comentado muchas veces en mis crónicas, podría valer para la organización actual por parte de la F.I.D.E. (Federación Internacional de Ajedrez) de los Campeonatos del Mundo, si estos fueran SERIOS y no mundialitos apresurados como tristemente lo son en la actualidad, pues parece que esta organización ha confundido el Ajedrez con las Damas...

De la 1ª ronda del certamen, jugada el 21 de Abril de 1914, nos ocupa hoy la partida Blackburne-Lasker (0-1) en 67 jugadas. El maestro inglés Joseph Henry Blackburne (1841-1924), alias "La muerte negra", estaba ya entonces en el ocaso de su carrera. Con 72 años, no pasó por su casa para ir a San Petersburgo y lo hizo directamente a la salida de un torneo holandés, yendo así ¡por primera vez en su vida a Rusia!, viajando en tren vía Alemania y Polonia (!?).

Permítanme, antes de seguir, que arregle el desaguisado con que los historiadores presentaron a los componentes de la siguiente foto, cuya identidad de sus protagonistas gustosamente he ampliado aquí para todos ustedes, estimados lectores, gracias al venerable poder de Internet:

martes, 6 de abril de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (1)

La Primera Guerra Mundial se desarrolló entre el 28 de Julio de 1914 y el 11 de Noviembre de 1918 y la Segunda comenzó el 1 de Septiembre de 1939.

Entre 1914 y 1938, en aquellos turbulentos 24 años, los colosos del tablero Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca y Alexánder Alekhine se enfrentaron en grandes torneos internacionales entre sí (a veces los tres, a veces sólo dos de ellos) en distintas ocasiones. 

A saber: San Petersburgo 1914 (donde participaron los tres); Londres 1922 (Capablanca y Alekhine); Nueva York 1924 (los tres); Moscú 1925 (Lasker y Capablanca); Nueva York 1927 (Capablanca y Alekhine); Zurich 1934 (Lasker y Alekhine); Moscú 1935 (Lasker y Capablanca); Moscú, Mayo y Junio de 1936 (Capablanca y Lasker); Nottingham, Agosto de 1936 (los tres) y A.V.R.O., Noviembre de 1938 (Capablanca y Alekhine).

Fueron todos aquellos grandes torneos, eventos de gran señera internacional, de los que hoy ya, incomprensiblemente, no se dan.

En próximas crónicas vamos a repasar la actuación de estas tres grandes figuras del Ajedrez en el primer torneo aquí señalado, el de San Petersburgo 1914, cuyo libro del certamen, escrito "a conciencia" por el Dr. Siegbert Tarrasch (hoy se sacan libros como churros, pero de muy mala calidad y sobre todo tremendamente cansinos por la cantidad de variantes de computadora que muestran) guardo con mucho cariño entre mi "amplia" colección histórica de "libros de papel", que tengo bien escritos por dentro, a bolígrafo, reflejando los cruces de partidas que se dieron entre aquellos ajedrecistas en las distintas fuentes biográficas existentes sobre ellos.

El gran libro de Tarrasch sobre el Torneo Internacional
de San Petersburgo de 1914.

lunes, 5 de abril de 2021

Diamantes para la Eternidad de Misha Tal (y 87)

Terminamos este serial sobre Misha Tal, con el relato de la última partida que le dio el triunfo en el Campeonato del Mundo de 1960. 

La partida Tal-Botvinnik (21) 1/2 - 1/2 en 17 movimientos, fue tratada también por Liepnieks en su precioso libro titulado "The Chess psychologist world champion TAL". Aunque duró sólo 17 jugadas con un Botvinnik ya entregado, la partida fue otra vez interesante y en una Defensa India de Dama, Tal consiguió el ansiado empate desde una posición de fuerza.

Seleccionamos este último encuentro tal cual apareció en la "desaparecida" revista Ajedrez de la editorial argentina Sopena:

Misha Tal llegando a la Estación de Trenes de Riga (Letonia)
con su Corona de Laurel y recibido en olor de multitud.

domingo, 4 de abril de 2021

Diamantes para la Eternidad de Misha Tal (86)

Resultó ser que la partida Botvinnik-Tal (20) - Tablas en 27 jugadas - del Campeonato del Mundo que se celebró en el Teatro Pushkin de Moscú, como tiene que ser con el AJEDREZ, ¡sin agobios y con calma!, entre el 15 de Marzo y el 7 de Mayo de 1960, fue todavía una lucha muy interesante, donde Botvinnik estuvo a un paso de conseguir una victoria que necesitaba entonces como el agua (!?). 

Prueba de ello es que el Patriarca del ajedrez soviético, escogió esta partida para comentarla en su tercer libro de Partidas Selectas que vio la luz en España en 1992, gracias a la llamada Colección Internacional de Ajedrez que dirigió el maestro emérito español Antonio Gude.

El cotejo, muy interesante desde el punto de vista teórico, fue también analizado por Watson en su serial Mastering the Chess Openings - Volumen 2 - , aparte de en las fuentes mencionadas aquí con anterioridad que cubrieron con análisis todo el match completo.

Para esta ocasión volvemos a recurrir a lo publicado en la revista argentina Ajedrez de la "desaparecida" Editorial Sopena, aunque recomendamos encarecidamente que la vean por el mencionado libro de Mikhail Botvinnik, que relata perfectamente la esencia de la posición allí surgida desde el mismo planteo:

Caricatura del Gran Mundial de 1960.

sábado, 3 de abril de 2021

Diamantes para la Eternidad de Misha Tal (85)

Ahora sí que se podía decir que Misha Tal era "casi" el flamante nuevo Campeón del Mundo de Ajedrez, tras su brillante victoria acaecida en la 19ª partida del Gran Match de 1960, lograda en 41 movimientos.

El mago de Riga tenía ¡cuatro puntos! de ventaja y sólo quedaban cinco partidas más en juego, por lo que ya resultaba prácticamente imposible que el Patriarca del ajedrez soviético, Mikhail Botvinnik, le pudiera poner freno.

La partida Tal-Botvinnik (19) 1-0, se puede seguir, aparte de en las fuentes que trataron el match por completo y aquí mencionadas con anterioridad muchas veces; también en los libros sobre la vida y obra de Misha Tal: de Clarke, de Lakdawala, de Hajtun, de Károlyi (2), así como en el libro Al Ataque de Tal & Damsky y en el libro Magia en el Tablero (I) editado por la Editorial Chessy y también, como no, en el tomo número II (de V) del aclamado serial de Garry Kaspárov titulado Mis Geniales Predecesores. 

Para esta ocasión he seleccionado los análisis del virtuoso maestro y pedagogo del ajedrez hispano, Román Torán, publicados en la "desaparecida" Revista El Ajedrez Español:

El apasionado público moscovita sigue la 19ª partida del Mundial de 1960,
por fuera del Teatro Pushkin, que a su vez estaba dentro, repleto de gente. 
Los mundialitos de hoy en día de la F.I.D.E. sólo lo ven 
"los miembros de la F.I.D.E.", pues posibilitar que se decidan con 
"pachanguitas" rápidas al final, lo desvirtúan por completo.