miércoles, 8 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (246)

La partida Capablanca-Nimzowitsch, Gran Torneo Internacional de Nueva York (8) 1927, Tablas en 31 movimientos, sólo comentada por Alekhine, Tartakower y Khalifman fue más interesante de lo que pareció.

Capablanca la comentó de la siguiente forma, un tanto optimista, en su crónica del periódico The New York Times:

"Nimzowitsch nos defendió con mucho cuidado durante toda la batalla. Varias veces durante el transcurso de la partida intentamos atraerlo para que hiciera movimientos que debilitarían su posición y nos brindarían la oportunidad de iniciar un ataque. Sin embargo, se negó a hacerlo, por lo que finalmente nos comprometimos a atacar su centro para llevar la posición hacia una crisis. Logramos mantener una ligera ventaja posicional, pero no fue lo suficiente para ganar y por lo tanto, en lugar de realizar algunas jugadas inútiles más, aceptamos tablas".

Para el módulo informático "Stockfish 14.1" fue Capablanca quien tuvo que sufrir, bien es verdad que un poco, para no terminar perdiendo la partida:

El típico libro para llevar una tarde primaveral al parque y ojearlo.

martes, 7 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (245)

Muy competida resultó ser la partida Vidmar-Alekhine, Gran Torneo Internacional de Nueva York (7), 1927, Tablas en 50 movimientos, que fue analizada por Alekhine, Tartakower, Khalifman y también apareció con comentarios sobre un pasaje del final de juego que se dió en ella, en el tercer libro (de cuatro) de la colección recopilada por Kotov titulada "La Herencia Ajedrecística de Alekhine".

En general, las blancas tuvieron tras la apertura una ligera ventaja que intentaron aumentar sin conseguirlo ante las buenas dotes defensivas del maestro francés de origen ruso y uno de los dos héroes de este serial cuando nos referimos a este torneo neoyorquino.

Capablanca dijo lo siguiente de la partida en su crónica en el periódico The New York Times:

"Fue una lucha muy dura. Hubo mucha maniobra posicional en el medio juego hasta que finalmente Vidmar sacrificó un peón para obtener más libertad de acción. Unos pocos movimientos más tarde, Alekhine tuvo la oportunidad de empatar repitiendo los movimientos, pero se negó a hacerlo. Como resultado, la obra se volvió extremadamente difícil. Ayudado por un error de Alekhine, Vidmar emergió con un peón de más cuando el humo de la batalla se disipó. En ese momento se suspendió el juego. Al reanudarse, Alekhine logró obtener un empate".  

El módulo informático "Stockfish 14.1" tampoco señaló nada especial que ya no se intuyera, cuando valoramos los comentarios aparecidos hasta el momento actual. Si acaso señalar que el peón de más que al final obtuvo Vidmar no fue tan motivado por ese error de Alekhine que señala Capablanca, porque el maestro francés de origen ruso siempre obtuvo suficiente contrajuego, como se verá a continuación.

El nivel de análisis empleado fue el de "auténtico" campeonato mundial que es el que está diseñado para pensar continuamente, sin distraernos con el tiempo "efímero" que todo lo acaba, nos guste o no:

lunes, 6 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (244)

La partida Spielmann-Capablanca, Gran Torneo Internacional de Nueva York (7) 1927, Tablas en 28 movimientos, fue, como veremos seguidamente, muy muy picante.

Sólo ha sido analizada por Alekhine, Tartakower y Khalifman, pero recomiendo a todos que la vean en el magnífico volumen de Alekhine recientemente editado en castellano por la prestigiosa Editorial Chessy, sobre este evento.

Dijo Alekhine al terminarla (brillantemente) de comentar tras el movimiento 28...b6:

"Aquí Spielmann cometió el error decisivo de aceptar el empate que le ofrecían. En esta posición, con los dos alfiles y el rey centralizado, sin duda merecía la pena continuar".

Y explicó porqué, para terminar con la siguiente certeza:

"Así pues, Capablanca fue capaz de repartir el punto sin lucha en la posición final gracias únicamente al halo del título que ostentaba en ese momento". (N.d.l.r.: !?).

Por otro lado, Capablanca escribió lo siguiente en su crónica del periódico The New York Times:

"Spielmann jugó contra nosotros con mucho vigor y precisión, con el resultado de que por primera vez en el transcurso del torneo nos pusimos a la tarea de defender una posición difícil. En una o dos ocasiones esperábamos que Spielmann se debilitara, pero no fue así e hicimos todo lo posible para evitar la derrota. Es una lástima que el austriaco no ha jugado con la misma potencia en todos sus otras partidas. Las puntuaciones serían bastante diferentes".

Lo que podemos afirmar hoy tras ver los análisis "reposados" de dos de los mejores módulos informáticos del momento, el "Stockfish 14.1" y el Dragon 2.5 by Komodo Chess" es que, estimados lectores, Capablanca se escapó de una buena, incluso también, como muy bien predijo Alekhine, en el momento de la firma del empate final.

¡Pasen y vean!:

Rudolf Spielmann

domingo, 5 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (243)

Lo único positivo tras la 2ª derrota consecutiva del aspirante frente al actual campeón mundial en Dubái, es que Magnus Carlsen tiene todas las papeletas de continuar siendo el número uno del ajedrez, pese a consentir jugar en un país dictatorial cuestionado en el terreno de los derechos humanos. Lo otro, ya lo saben todos ustedes, estimados lectores, de memoria (de tanto que lo he pregonado en estas páginas) y en fin, añadir que, mercantilismo aparte, la vida sigue y también este "respetable" serial, auténtico espejo de lo que se debe llamar "juego clásico", pues hasta he visto a Garry Kaspárov pregonar en estos días atrás las virtudes del "juego clásico" en este "mundialito del azar", cosa que yo no me creo nada que se pueda llamar así a este nivel de juego a finish que allí se utiliza, si todos fuéramos ciudadanos objetivos, amantes del buen ajedrez, al menos, en las luchas por los campeonatos del mundo.

La partida que hoy nos ocupa, del Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927, fue la Nimzowitsch-Alekhine, (6), 1-0 en 57 movimientos y que sólo fue analizada por Alekhine, Tartakower y Khalifman.

Una vez repasada con el mejor módulo informático del momento, podemos decir que Alekhine pudo haber obtenido ventaja en la apertura (netamente hipermoderna), pero no lo hizo y Nimzowitsch no sólo igualó sino que quedó mucho mejor. Llevó siempre la voz cantante y Alekhine intentó complicar entregando un caballo y casi logró el objetivo de no perderla, pero tras errores mutuos comprensibles por la complejidad del momento, se llegó a un preciso final donde el ajedrecista danés de origen letón se hizo con la resonante victoria. Alekhine venía de perder con Capablanca en la ronda anterior y en esta, no cabe duda, de que entró algo revolucionado.

Capablanca, en el periódico The New York Times, dijo sobre ella lo siguiente:

"Esta partida se ubicó en el centro del escenario. Nimzowitsch marcó su conocido sistema. Alekhine, sin embargo, no quiso nada de eso, con el resultado de que el juego pronto adquirió un aspecto muy original. A nosotros nos pareció que Alekhine obtuvo la mejor posición en el medio juego, pero poco después se equivocó en algún momento y pronto emprendió una combinación que implicó el sacrificio de una pieza, que en nuestra opinión no fue correcto. Sin embargo Nimzowitsch no jugó lo mejor y Alekhine tuvo la oportunidad de empatar. Esto último salió mal una vez más y muy pronto tuvo lugar un intercambio general que dejó a Nimzowitsch con una posición ganadora en el aplazamiento. Cuando se reanudó la partida, ganó Nimzowitsch".

Veamos ahora el cálculo efectuado por "Stockfish 14.1" al nivel "auténtico" de ajedrez clásico (desde luego, ¡sin finish! y más cuando existen soluciones factibles para eliminarlo):

Toda la obra hipermoderna de Nimzowitsch
recopilada en un único tomo.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (242)

Al empezar las crónicas sobre este Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927, vimos los defectos de Capablanca, desde la óptica de Alekhine, manifestados todos en el prólogo de su libro sobre el torneo y que fue publicado tras acabar el Gran Mundial de aquel año, cosa que le reportó el entonces "prestigioso" entorchado al maestro francés de origen ruso (lo indico así para reiterar que el "mundialito del azar" de Dubái que se está celebrando en estos días no merece el mismo calificativo).

La partida que toca ver hoy, es otro ejemplo que puso Alekhine al respecto y se trata del encuentro Marshall-Capablanca, (6), 0-1 en 34 movimientos, que fue analizado aparte de por el propio Alekhine, Tartakower y Khalifman, también en el libro del ministerio cubano de cultura en homenaje a Capablanca (publicado tras su muerte) y en aquella ocasión con análisis de el "Mundial" de Montevideo.

Tras comentar esta partida del inicio de la segunda vuelta (¡de cuatro!) del torneo, en una época donde a las prisas sólo se le otorgaban importancias menores (el certamen fue a ¡20 rondas!) Alekhine y no sin razón se quejaba abiertamente: "De verdad, es increíble que Marshall juegue siempre tan acomplejado y tan mal contra Capablanca!. Frente a los otros participantes del torneo de Nueva York opuso distinta resistencia a pesar de estar aparentemente en baja forma. ¡Por ejemplo, se puede comparar este enfrentamiento con sus partidas contra el Dr. Vidmar de la segunda y cuarta vueltas!".

Alekhine y tras leer el artículo de Capablanca publicado en aquellos días en el periódico The New York Times, comentando la posición de esta partida tras el movimiento 19.Dd1 (cuyos análisis íntegros del genio cubano, a efectos ilustrativos, aparecen aquí a continuación) también dijo lo siguiente:

"Si, normalmente como resultado de uno o varios errores claramente detectables del enemigo, Capablanca ha obtenido una dominación suficiente para ganar, súbitamente se despierta en él el verdadero artista, que halla placer en rematar la lucha de la forma más rápida y, por tanto, más elegante. Lo más peculiar es que esta tendencia ocasionalmente no guarda ninguna relación con el valor global interno de la propia partida. Por ejemplo, en este enfrentamiento con Marshall dio con la idea de la entrega forzada después de que este, de forma muy poco estética, ya se hubiera dejado una pieza en la apertura".   

Y terminamos con la valoración que hizo Capa sobre ella, en el The New York Times y que como hemos dicho, Alekhine consideró como base de mentalización vital para destronar al genio cubano en un match "serio" como aquel de 34 partidas de Buenos Aires de 1927 (el "mundialito del azar" de Dubái a 14 partidas es sólo una "pachanguita" - en el fútbol, peloteo relajado y falto de orden a modo de entrenamiento - sólo que aquí en esa feria de pueblo árabe se reparten con ello, los participantes, un gran premio de ¡2 millones de dólares!, que hacen del asunto algo todavía mucho más lamentable):

"Marshall no jugó bien la apertura en su partida contra nosotros, con el resultado de que después de algunas jugadas ya estaba en problemas. En lugar de defenderse en una mala posición (n.d.l.r.: en realidad sólo existía ligerita ventaja negra, como veremos a continuación) intentó obtener un ataque mediante el sacrificio de una pieza. El mismo no fue correcto. Muy pronto fuimos con ella por delante. En ese momento teníamos la opción de ofrecer el intercambio de damas o de jugar para un ataque que implicaba la entrega temporal de nuestra dama por una torre y un alfil. Como teníamos una pieza de ventaja y nos sentíamos a punto de recuperar la dama en unos pocos movimientos, decidimos darle una oportunidad a la galería y jugamos para el ataque. Nuestra combinación resultó ser bastante sólida y Marshall muy pronto tuvo que abandonar la partida. Damos a continuación un diagrama de este encuentro desde una posición cenital para ilustrar cómo piensa un maestro cuando se enfrenta a tal situación". (N.d.l.r.: como hemos dicho y para el beneplácito general, ese pensamiento lo ofrecemos entero ahora en esta crónica). 

Veamos pues, estimados lectores, esta partida analizada por el mejor módulo informático del momento, el "Stockfish 14.1" al nivel "anti-apnea o de buceo libre" - el que se permite con la instauración del juego blitz en el "mundialito del azar" de Dubái, que es la de no jugar seriamente al ajedrez, sino la de provocar el fallo del rival al quitarle todo el tiempo disponible para pensar (??); así hasta que uno de los dos participantes, de forma aleatoria (??) se ahoga y tiene que dejarlo todo para subir rápidamente a la superficie a respirar, otorgándole el triunfo al otro, que isofacto lo interpreta como si se hubiese sacado entonces ¡una lotería! -  y que no es otro que el de 3 minutos de media por jugada:

MI opinión sobre la 6ª partida de ayer entre Carlsen y Nepomniachtchi

Queridos amigos, voy a hacer ahora un pequeño paréntesis en mi gran obra titulada "Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos" para comentar algo que creo trascendental y como nadie lo hace, pues con mucho gusto, lo hago yo (!!).

Desde 1999, en los albores del disparatado S.XXI en donde muchas de las cosas básicas se hacen todas al revés del pepino (expresión canaria que significa acontecimiento opuesto a lo que se había previsto y que sale mal), hubieron tres campeones mundiales de ajedrez que pasaron con más pena que gloria por el olimpo ajedrecístico. Que me perdonen, pero yo creo que hasta ellos mismos, en sus adentros, lo saben... Fueron Khalifman (una cosa buena tiene, que son sus libros históricos analizando todas las partidas de los auténticos campeones del mundo de épocas menos frenéticas que las actuales), Ponomariov (2002) y Kasimdzhanov (2004).

Ayer, por fin, ganó Carlsen en una partida, lamentablemente la mayor parte de ella rápida (??), tras 8 horas de larga lucha, que la califican de ser la partida más larga en mundiales.

Según nos cuenta Leontxo García en su reportaje del periódico El País:

Carlsen gana en ocho horas la partida más larga de la historia de los mundiales de ajedrez

la partida tuvo varias alternativas y desde luego que da a entender que Carlsen terminó ganando la misma, más que por el buen ajedrez desarrollado, por resistencia física ante el cansancio general, que lógicamente se produce al estar 8 horas sentados ante un tablero de ajedrez en estado de máxima concentración y encima con la presión de tener que jugar al instante, esperando más que nada el fallo del rival, lo que significa jugarlo todo al azar, porque igual ese nefasto error (humano) lo cometes tú primero (eso ya no es AJEDREZ).

Me alegro que Carlsen vaya ganando, ¡pese a todo!, pues ya saben los que me conocen, de mi gusto por su juego (¡cuando no es rápido!):

Ahí está, es él; su nombre: MAGNUS CARLSEN !! (62)

porque no es que tenga nada contra Nepomniachtchi, el aspirante ruso, pero es que vuelvo otra vez a lo mismo: No me gustaría ver la tabla de todos los campeones mundiales de la historia, llena de ajedrecistas que no está nada claro que sean los más fuertes de sus épocas, como los aquí antes señalados.

Dicho todo esto, me gustaría comparar lo que ayer sucedió en esa feria de pueblo de Dubái (al organizar este mundialito deja para este cronista de ser automáticamente Exposición Universal), con lo que yo pienso que es en realidad el ajedrez al nivel de estos últimos campeonatitos del mundo. 

Señoras y señoras, damas y caballeros: 

El ajedrez ya no es el juego-ciencia que a todos nos ha emocionado a lo largo de la historia (¡por lo menos hasta 1999!); el ajedrez jugado en el día de ayer, se parece más al deporte de la apnea o buceo libre (freediving), un deporte extremo, el cual tiene como base la suspensión voluntaria de la respiración dentro del agua mientras se recorren largas distancias o se desciende hasta grandes profundidades. O SEA, ES DE TODO, MENOS JUGAR TRANQUILAMENTE ANTE EL TABLERO, DESCANSANDO ADECUADAMENTE EN LA PRIMERA SESIÓN TRAS CINCO HORAS DE JUEGO, ANTES DE VOLVER A REANUDAR LA PARTIDA UNAS HORAS MÁS TARDE Y SÓLO CON LA COLABORACIÓN OBLIGATORIA DE ANALISTAS HUMANOS Y ¡SIN FINISH!, HASTA QUE TERMINE EL ENCUENTRO, CON EL DEBIDO DESCANSO, MÍNIMO, DE UN PAR DE HORAS EN MEDIO (!!).

¡Qué aquí conste para conocimiento general a los efectos oportunos!.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (241)

El otro día un amigo me comentaba que hoy la super-élite ya sólo piensa en el dinero, refiriéndose también a lo que está ocurriendo con el "mundialito del azar" que como siempre digo, en estas condiciones lúgubres, pues ni Carlsen se lo cree, es como si se estuviera celebrando en una feria de pueblo de Dubái.

Desde el momento en que el deporte se vuelve mercantilista y en el ajedrez más, porque se tiende a terminar las partidas deprisa y corriendo, cosa que puede llegar a suceder cuando se juega "a finish", acortando el tiempo de reflexión, por no añadir los desempates rápidos que lo estropean todo muchísimo más, mal asunto para los buenos amantes del ajedrez.

Comparando el pasado con el presente, que es lo más que me gusta, vemos que tras la 5ª ronda del Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927, finalizaba la PRIMERA VUELTA (¡de cuatro!).

Las partidas se jugaron los días 19 de Febrero (sábado), 20 de Febrero (domingo) para proceder a descansar los maestros participantes el lunes 21. La 3ª ronda fue un martes 22 de Febrero, la 4ª un miércoles 23 de Febrero y la 5ª y última de esta PRIMERA VUELTA, un 24 de Febrero, Jueves.

Nada mejor, estimados lectores, que empezar la SEGUNDA VUELTA de la competición, tras descansar todos el viernes 25 de Febrero.

Eso significa que en CINCO PARTIDAS, los maestros relajaron sus ánimos durante dos días, para afrontar las contiendas ante el tablero con renovados bríos.

Y también significa que las cosas antes se hacían mucho mejor que ahora, porque el dinero no era lo más fundamental en nuestro juego-ciencia, sino su calidad.

Señaló Capablanca tras esta PRIMERA VUELTA, en el periódico The New York Times lo siguiente:

jueves, 2 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (240)

"Me avergüenza esta partida, pero no tengo reparos en admitir que mi rival aprovechó mis errores de forma implacable". Alekhine en su libro del torneo. 

Se refería al enfrentamiento de la 5ª ronda del Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927, Alekhine-Capablanca, 0-1 en 42 movimientos y que fue analizado aparte de por el propio Alekhine, Tartakower (en ruso) y Khalifman; por los principales biógrafos del genio cubano, como Reinfeld, Golombek, Panov, Varnusz (Tomo II), Sánchez (Tomo I), Stahlberg & Alles Monasterio, Linder y luego en el libro de homenaje a Capablanca editado por el ministerio de cultura de su país, con comentarios de el "Mundial" de Montevideo y por Lakdawala. Y por último, también apareció la partida comentada por el MI Angel Martín en el documento en pdf editado por la revista Peón de Rey, sobre Alekhine.

El todavía campeón mundial, Capablanca, dijo lo siguiente sobre la partida en el periódico The New York Times:

"Tuvimos una defensa muy difícil de manejar contra Alekhine. Evidentemente, tratando de ponerse al día, eligió una forma complicada de desarrollo que conoce a fondo. Conscientes de las dificultades de la apertura así como de las facultades de nuestro rival, jugamos con mucho cuidado hasta establecer lo que consideramos una posición sólida. En ese momento, Alekhine debió haber pensado que podría lanzar con éxito un ataque contra el rey. Los espectadores sintieron una gran emoción, pues dejamos que el ataque de Alekhine procediera mientras construíamos lo que para nosotros (aunque quizás no para el público presente) parecía una posición inexpugnable. Al unísono, nos estábamos preparando, ganando algunos tiempos, para lanzar un violento contraataque que teníamos la certeza de que paralizaría el ataque de las blancas. Nuestra evaluación resultó correcta, con el resultado de que muy pronto el juego de Alekhine colapsó por completo y tuvo que rendirse" (n.d.l.r.: ¡con cuatro peones limpios de menos!.

Dicho quedó y veamos ahora, estimados lectores, el análisis efectuado por el módulo informático "Stockfish 14.1" a nivel de torneo "serio":

Capablanca en un sello de correos reciente emitido en Cuba.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (239)

El estilo aventurero de Marshall y también las ganas de complicar las partidas de Alekhine, se vieron muy bien en la partida que hoy nos ocupa.

Nos referimos al disputado enfrentamiento Marshall-Alekhine, Gran Torneo Internacional de Nueva York (4), 1927, Tablas en 62 agudos movimientos, que sólo fue analizado por Alekhine, Tartakower y Khalifman.

Capablanca, en su crónica del periódico The New York Times dijo sobre esta partida lo siguiente:

"Este encuentro se desarrolló bajo los cánones de una apertura muy difícil de manejar, en la que Alekhine emergió con cierta ventaja posicional. En las complicaciones del medio juego, Alekhine no siguió el mejor rumbo, con el resultado de que en el momento del aplazamiento la posición estaba igualada. Al reanudarse la partida, Marshall presionó vigorosamente intentando un ataque. Pareció por un tiempo muy amenazante, pero finalmente Alekhine reclamó el empate por triple repetición y de esta forma terminó una de las partidas más reñidas del primer cuarto del torneo".  

Veamos ahora, estimados lectores, el cálculo analítico efectuado por el mejor módulo informático del momento, el "Stockfish 14.1" al nivel medio de juego de 3 minutos por jugada:

Alexander Alekhine, en tiempos del
Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927.

martes, 30 de noviembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (238)

Alekhine en el prólogo de su libro sobre el Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927

"Parece absolutamente increíble la (proporcionalmente) enorme cantidad de oportunidades desaprovechadas por Capablanca en los finales, mucho mayor que la de errores u omisiones en el medio juego. Para hacerse una clara idea espero que sea suficiente con una revisión crítica de sus siguientes finales de partidas": 

(n.d.l.r.: que ya fueron comentados aquí, en este serial, al inicio de este gran evento y en donde en aquella relación también se encontraba el final de la partida completa que toca ver hoy, la Capablanca-Vidmar, (4), Tablas en 56 movimientos).

Fue analizada aparte de por Alekhine, Tartakower y Khalifman en los respectivos libros de cabecera de esta competición, también en dos que tratan la vida y obra del genio cubano, en el tomo nº II de Varnusz y en la ampliación comentada por Elguezabal de "Mi Carrera Ajedrecística", libro señero del propio Capablanca y que conseguí de joven en idioma inglés, cuando no lo había en castellano:

El libro escrito por Capablanca para decirle al mundo
que quería el título mundial de Emanuel Lasker.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (237)

Tras tres jornadas disputadas de un total de veinte, pues antes las cosas con menos medios, ¡se hacían bien!, la clasificación general del Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927 estaba como sigue:

1) Capablanca, 2,5 puntos; 2) Alekhine, 2; 3) Vidmar, 1,5; 4) Nimzowitsch, 1,5; 5) Spielmann, 1 y 6) Marshall, 0,5.

Hoy nos despertamos con la noticia de que Magnus Carlsen propone que haya todavía un ritmo más rápido de juego en los Campeonatos del Mundo, para que crezca la probabilidad de errores y por tanto se reduzcan los empates.

En mi método, que contempla 40 jugadas en 2 horas y 30 minutos, con aplazamientos incluidos - sin finish - y no se sale del gran salón del hotel hasta que se termine la partida completa, comenzando por las mañanas temprano y finalizando, si la partida pasara de la media de tiempo que duran (cinco horas) por la tarde/noche, este tema se resuelve rápido y de forma sencilla (!!). Cinco minutos antes del comienzo de la partida, se "sortea" la apertura a jugar.

Ejemplo para la cuarta de este Mundial que sería Blancas: Carlsen - Negras: Nepomniachtchi, en ese obligado ritmo de juego "serio", con la siguiente apertura:

1.d4 f5; 2.Cc3 d5; 3.e4!? (¡el Gambito martín pescador! para Magnus) dxe4; 4.f3!? (con un matiz añadido del gambito Blackmar-Diemer) y... ¡a jugaaaaaaaaaar!.

El martín pescador, esto es para nuestros amables lectores, es un ave con pico largo que habita en lagos y ríos de Europa, Asia y Africa y que realiza migraciones de larga distancia (para lo pequeñito que es, encima ¡no se cansa nunca!) y destaca por su atractivo colorido, su canto agudo y su vuelo veloz a baja altura, utilizando su fuerte pico para pescar en aguas claras...

domingo, 28 de noviembre de 2021

Lasker, Capablanca y Alekhine o ganar en tiempos revueltos (236)

Hemos llegado al día en que se ha pasado el ecuador de lo que podría haber sido un "auténtico" Campeonato del Mundo, el "mundialito del azar" de Dubái, que llega hoy a la imaginaria 13ª partida (¡de un total de 24!). Eso sí, no debemos olvidar que en la realidad en que vivimos, ese campeonatito del mundo (por su mal diseño por parte de la F.I.D.E. - Federación Internacional de Ajedrez) comenzó hace sólo dos días (??).

Por tanto, preferimos volcarnos en la partida de la 3ª ronda del Gran Torneo Internacional de Nueva York de 1927, que hoy nos corresponde en este "mágico" serial. Si quieren magia, quédense con nosotros (!?) - estaremos todo el tiempo que sea necesario, ¡sin prisa pero sin pausa!. Si lo que prefieren, estimados lectores, es ajedrez rápido, deprisa y corriendo (Carlsen ayer estuvo objetivamente perdido), pásense a Dubái y lean incrédulamente lo que sale en los medios de comunicación al respecto, pues parece que en todos ellos sí que contemplan un mundial certero en lo que mal llaman Exposición Universal (??), dando todos sus comentaristas evidentes síntomas de falta de cultura ajedrecística que sólo la da el "conocimiento" de la historia del ajedrez y la comparación de lo que ocurría antes, con lo que pasa hoy en día, que es funesto.

Dicho todo esto, como representante de la verdadera LIBERTAD DE EXPRESIÓN en nuestro maniatado mundo del ajedrez (dijo Bobby Fischer poco tiempo antes de morir, que la tarta a repartir era tan pequeña y que la gente que quería su porción era tanta, que de ahí le venían los problemas básicos a los ajedrecistas del mundo - !?) la partida Alekhine-Nimzowitsch, (3), Tablas en 21 jugadas, fue una pena que se desarrollara como lo hizo debido a un pequeño desliz que Alekhine cometió en la apertura, al intentar seguir al máximo el decálogo de la escuela hipermoderna de ajedrez, popularizada por Reti y también por su propio rival de esta partida. Esa situación provocó desidia en el maestro francés de origen ruso que pronto buscó el empate, dando a entender que incluso Nimzowitsch había dejado pasar por alto la posibilidad de complicar la contienda, que sólo fue analizada para la posteridad por Alekhine, por Tartakower y por Khalifman.

Capablanca, en su crónica en el periódico The New York Times durante el torneo, también afirmó algo parecido al respecto:

"Alekhine-Nimzowitsch fue una partida cuidadosamente jugada por ambos bandos. Surgieron algunas complicaciones en el medio juego, en el que Nimzowitsch pudo haber presionado a su oponente. Sin embargo, o no vio su oportunidad o prefirió jugar a lo seguro. Pronto tuvo lugar un intercambio general en donde se propuso y se aceptó el empate".

Para el módulo informático "Stockfish 14.1", las aguas siempre estuvieron en su cauce:

(Amplíe la imagen para leerla bien haciendo "click" sobre la misma):

¿Quién fue Aaron Nimzowitsch?