lunes, 10 de mayo de 2010

Un precioso grabado de Paul Morphy

La foto que sigue, la conocía por Internet, pero no sale allí tan nítida como ésta:


Todo un lujo que refleja la personalidad de una de las mentes más privilegidas de la historia de la humanidad.

Nuestro protagonista tuvo una carrera profesional y ajedrecística meteórica, como nunca nadie jamás haya repetido.

Paul Charles Morphy, de descendencia española y francesa, nació el 22 de Junio de 1837 en Nueva Orleans.

Su padre, Alonzo Morphy, era juez y su madre se llamaba Thelcide Carpentier.

Paul fue uno de sus cuatro hijos, dos niños y dos niñas.

Morphy estudió en la Academia Jefferson de Nueva Orleans y se graduó en el St. Joseph’s College de Spring Hill (Alabama) en 1854 (con 17 años) y obtuvo la licenciatura en Derecho por la Universidad de Louisiana, antes de cumplir los 20 años de edad (!?).

Hablaba a la perfección cuatro idiomas y conocía palabra por palabra casi todo el Código Civil de Louisiana.

Su padre le enseñó a mover las piezas a los diez años. El ajedrez era entonces el “pasatiempo” familiar. Paul, pronto, necesitó de mejores rivales… .

El chico aprendía a un ritmo vertiginoso solo ¡analizando por si mismo en casa todas sus propias partidas!.

La primera aventura ajedrecística de Morphy a nivel magistral fue en 1850, con trece años, cuando jugó contra J. J. Lowenthal de Hungría, al que derrotó por 1 ½ - ½ .

A los veinte años fue invitado a jugar en el Primer Congreso Americano de Nueva York, donde consiguió su primer gran triunfo, el de campeón estadounidense, derrotando a Louis Paulsen, de Iowa, por +5=2-1.

Al volver a casa el joven prodigio retó a cualquier ciudadano americano a jugar un match dándole peón de ventaja y salida inicial, pero tal oferta no tuvo aceptación.

En 1858, con 21 años, derrotó en Londres a Lowenthal por +9=2-3 y al reverendo J. Owen (al que ofreció su “predilecto” peón y salida) por +5=2-0.

Entonces Morphy retó “públicamente” a Howard Staunton, ¡un discípulo de Shakespeare y uno de los mejores jugadores del mundo!, pero éste no aceptó.

En París, Morphy, a pesar de las frecuentes indisposiciones de David Harrwitz y a su propio flojo comienzo, se impuso al llamado “Rey de La Regence” (Harrwitz) por +5=2-2.

El mayor éxito de Paul Morphy fue su “sonada” victoria sobre Adolf Anderssen, entonces considerado por todos sus rivales como campeón del mundo y vencedor del gran Torneo Internacional de Londres de 1851.

Morphy se impuso en un match a once partidas por +7=2-2 (!?).

Para todos se convirtió entonces, por mérito propio, en nuevo campeón mundial.

Ofreció ahora a ¡todo el mundo del ajedrez! jugar matches dando la ventaja de su famoso peón y salida y de nuevo nadie se atrevió a tentarlo en tales condiciones… .

Antes de dejar París, el nuevo campeón jugó un match “amistoso” contra Augustus Mongredien, presidente del club de ajedrez londinense, al que venció por +7=0-0.

En Mayo de 1859, con 22 años de edad, Morphy regresó a Nueva York y a Boston, donde fue agasajado por altos dignatarios como Agassiz, Holmes, Longfellow y Lowell.

Jugó un match, ofreciendo previamente la ventaja de un caballo, contra James Thompson, uno de los 16 participantes del Primer Congreso Americano. Paul venció 5 a 3.

De regreso a casa, Morphy volvió a clamar públicamente su “vieja” idea de retar a cualquiera con el ofrecimiento de peón y salida.

Al pasar un tiempo y no obtener respuesta de nadie, ¡dio su carrera ajedrecística por finalizada!.

Incluso no llegó a aceptar el reto de Louis Paulsen de jugar un match en idénticas condiciones (!?).

Morphy no logró entonces ingresar en el gremio de los abogados de prestigio, simplemente porque la alta sociedad lo consideraba sólo como un ajedrecista.

Recibió también “calabazas” cuando su propuesta de matrimonio a una prominente dama de Nueva Orleans fue rechazada, también al ser considerado “sólo” como un jugador de ajedrez.

Más tarde se llevó una profunda decepción cuando fue rechazado por la Confederación de Louisiana para acceder a su servicio diplomático.

En 1869, con 32 años, Paul Charles Morphy, seguro que presionado psicológicamente por tantas desavenencias abandonó definitivamente cualquier forma de practicar el ajedrez.

Muchos historiadores consideran aquel año de su retiro ajedrecístico, como el verdadero año de su muerte, al menos en lo que al intelecto se refiere.

Tuvo a partir de entonces frecuentes manías persecutorias y pretendía sólo alimentarse directamente de las manos de su madre o de su hermana Helena.

Años más tarde, en 1882 (con 45 años) su familia intentó, sin éxito, recluirlo en un sanatorio.

El que tanto enorgulleció y luego entristeció al mundo del ajedrez y que en un periodo corto de tres años pasó del anonimato a ser campeón del mundo, falleció el 19 de Julio de 1884, a los 47 años de edad. 
 
¡Murió el hombre, pero nació toda una leyenda!.

Un saludo.
Angel Jiménez Arteaga
http://www.ajedrezcanarias.com (Secretos de Alcoba)

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