viernes, 2 de abril de 2010

Bobby Fischer: Más sobre sus primeros años (V)

Un tour de 5.600 Kms!.
Una de las más inusuales aventuras del jovencito de 12 años, Bobby Fischer, se produjo en su viaje-tour realizado con el Log Cabin Chess Club de West Orange, New Jersey, en Febrero de 1956, donde Fischer terminó entre otros sitios arribando a la Isla de Cuba, como ya comentamos en nuestro segundo artículo de la apreciada serie titulada ¡Pase Mr. Bobby!:


El Log Cabin Chess Club fue patrocinado desde su creación en 1934 por E. Forry Laucks:



El club se ubicaba en el número 30 de la calle Collamore Terrace, West Orange y había sido campeón de la Liga Metropolitana de Nueva York en 1948 (el año mágico de Botvinnik) y se encargó de organizar y fundar la “North Jersey Chess League” y la “Interchess League”.

El Log Cabin fue pionero en todos los EE UU en coordinar matches entre estados norteamericanos, incluyendo visitas a los mismos en avión (!?). Fue también innovador en promover grandes encuentros por equipos internacionales a 18 y 19 tableros.
Una vez incluso llevaron el ajedrez hasta la misma Alaska!.

Este tour, motivo de esta crónica, donde participaría Bobby, fue sin duda el de mayor recorrido. Fueron en total cerca de 5.600 Kms, desde Philadelphia; hasta Miami, Tampa, St. Petersburgo y Hollywood (Florida); llegando luego a La Habana (Cuba) y terminando la gira en Clinton (Carolina del Norte).

Merece la pena rescatar dos fotos casi olvidadas de Bobby en aquella gira. La primera de su presencia en San Petersburgo (!?):



Y la segunda de su estancia en la mítica ciudad del cine, Hollywood (!?):



El equipo del Log Cabin, compuesto para la ocasión, aparte de por Faucks y Fischer, estaba formado por Wm. Walbrecht, secretario de la Asociación de Ajedrez del Estado de New Jersey; por el veterano MI Norman Tweed Whitaker (¡con vida de película!), director del Washington Chess Divan; por el capitán del equipo, Ted Miller, del Club de Ajedrez Fool’s Mate en Newark; por Robert Houghton del Public Service Chess Club de Newark y por E. Raymond Glover, presidente del Franklin Mercantile Chess Club de Philadelphia.

Merece la pena aprovechar y pararnos ahora para contar algo de la “famosa” vida de Whitaker.

Norman aprendió a jugar al ajedrez en 1905 tras ver en exhibición en Atlantic City (New Jersey) al mítico maestro Harry Nelson Pillsbury (vencedor del torneo de Hastings 1895 - el primer gran certamen internacional de la historia moderna del juego-ciencia).

Una de sus más exitantes partidas fue la disputada con Frank Marshall al que arrancó un brillante empate en 1910, en Nueva York, en los salones del Manhattan Chess Club.

En 1913, un episodio marcó su “vida ajedrecística”. Tras realizar una muy buena apertura y mejor aún medio-juego, terminó perdiendo el final contra otro genio del ajedrez, el maestro cubano José Raúl Capablanca.

Se enfrentaría luego contra todos los grandes campeones americanos como por ejemplo, Showalter, Kupchik, Reshevsky o Steiner.

Estudiante de Leyes consiguió el doctorado en Derecho por la Universidad de Pennsylvania.

Sin embargo, al margen de sus avatares ajedrecísticos, tuvo un “lunar negro” en su vida real. ¡Fue también un famoso ladrón! y se le implicó con el secuestro en 1932 de Charles Lindbergh, aviador e ingeniero estadounidense que fue el primer piloto en cruzar el Océano Atlántico en un vuelo sin escalas en solitario.

El secuestro y posterior asesinato de su hijo de 19 meses atrajeron el interés nacional e internacional.

Whitaker fue condenado entonces a cumplir 15 años de prisión en la famosa cárcel de Alcatraz (donde hizo amistad con el mismo Al Capone!). Cuentan que poco tiempo después lideró una rebelión junto a un criminal peligroso, Ludwig Schmidt, que acabó con ambos reclusos aislados en el calabozo de la prisión, confinando también en sus celdas a los otros 65 internos que habían sido arrastrados por los “líderes” de la rebelión.



Después de cumplida la condena participó en numerosos torneos abiertos, pero ya con éxito menor.

Murió el 20 de Mayo de 1975, a los 85 años de edad, legando antes al mundo del ajedrez un instructivo libro titulado “365 finales selectos” que elaboró concienzudamente durante casi toda su vida, tras su amarga experiencia obtenida de aquel duelo con Capablanca (!?).

Regresando a la crónica principal, decir ahora que el 25 de Febrero de 1956, en La Habana, el equipo representativo del Log Cabin se enfrentó al equipo puntero del Club de Ajedrez Capablanca. El resultado final fue de 5-2 a favor del equipo local (+5 -2). Fischer jugó en el 2º tablero (detrás de Whitaker). Bobby venció entonces al cubano Florido.

Al día siguiente, Fischer, participó en aquel festival ajedrecístico ofreciendo una sesión de partidas simultáneas. Entre sus ilustres rivales se encontraban:

Raimundo Plasencia, Sergey Pavol, Rogelio Ferrer, Robert Houghton, E. Forry Laucks (ver foto histórica que sigue), Dr. Luis F. de Almagro, Antonio Higuera, Dr. Armando Bermúdez, Alberto Reyes y Raúl Martín (todos perdieron con el joven prodigio); arrancando tablas Ramón Menéndez Bermúdez y José Arango Casado (la única partida que se conserva y ya reflejada en  nuestro artículo anterior).



Después de su presencia en Cuba, el contingente estadounidense regresó a su país, a Clinton (Carolina del Norte). Allí disputaron tres encuentros, destacando el primero de ellos donde un grupo de los mejores ajedrecistas de Carolina del Norte los derrotaron por 4-3. Los ganadores por Carolina del Norte fueron el Dr. Norman M. Hornstein, de Southport; el reverendo M.J. McChesney, de Wilmington y Pete Henderson y Jack Godfrey, de Chapel Hill.
Puntuaron por el Log Cabin Chess Club, Whitaker, Glover y como no, nuestro joven héroe Bobby Fischer (!?).
En otra ocasión también sabemos que Fischer se enfrentó a Al Jenkins al que ganó también su partida!.

En todos los matches disputados por el Log Cabin Chess Club en aquel tour, el equipo de Fischer consiguió 23 ½ puntos frente a 26 ½ puntos.

Bobby Fischer, que seguía firmemente “in crescendo” ganó cinco partidas, perdió una y entabló otra.  

¡Tuvo una vida intensa ajedrecística, sin lugar a dudas!.
  
Un saludo.
Angel Jiménez Arteaga
http://www.ajedrezcanarias.com (Secretos de Alcoba)

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